
Protagonista y gestor de la historia del surfing peruano. Pitti Block falleció hoy jueves por la mañana producto de un paro respiratorio tras padecer durante más de seis años el mal de Alzheimer. Pitty nos dejó 86 años de edad en su casa de Máncora donde quiso pasar sus últimos días.
Surfista y apasionado de los autos, Pitty Block nació en Miraflores en 1930 y durante la época del 60 y 70 fue unos de los mejores corredores de autos de su generación. Además de conseguir grandes triunfos tanto en el Perú como en Sudamérica también lo hizo para la tabla conformando la generación dorada del surfing peruano.

Tuvo como mentor a Carlos Dogny, pionero de la tabla nacional, quién lo motivó desde los 12 años a deslizarse sobre las olas en la histórica Playa Waikiki de Miraflores. Desde ese momento se convirtió en un trotamundos y descubridor de playas al lado de otras leyendas peruanas como: Guillermo “Pancho” Wiesse y Eduardo Arena a quienes se le conoció como “Los Tres Mosqueteros”, por sus inseparables aventuras sobre las olas.
El gran Pitty Block no solo fue el promotor de la famosas tablitas de tecnopor bautizadas como “Pittytablas” y que se convirtieron, para cientos de niños de los 60 y 70, en las herramientas para conocer el mar y animarse a correr las primeras olas. Como ley natural de la vida de alumno pasó a ser profesor, inculcando su gran pasión al primer campeón mundial de surf la historia Felipe Pomar, quien desde los 14 años descubrió su talento sobre la tabla gracias al maestro Pitty Block. El mismo Felipe confesó que le agradece infinitamente el haberlo introducido en este deporte que le cambio la vida.

Los años nunca pasaron para Pitty. Su vida siguió relacionada al mar hasta sus últimos días. Su gran pasión la daban las fuerzas para que a los 79 años siga surfeando como todo un chiquillo frente a su casa en Máncora con las mismas ganas, amor y entusiasmo de siempre. Hace 12 años su nombre volvió a sonar cuando en el 2004 fue homenajeado por el IPD por todos los logros y alegrías que le dio al automovilismo.
Hoy la vida de un gran ejemplo y campeón del deporte se apagó, pero enciende arriba en el cielo donde nos espera para seguir surfeando.
¡Aloha Pitty Block!