
Terrible verano vivirán miles de turistas y vecinos del sur de Lima, pues la evacuación de aguas residuales en la playa Arica de Lurín, que actualmente provoca un profundo malestar, continuaría ejecutándose durante los próximos tres meses, así lo informó Sedapal este lunes a diversos medios de comunicación.
Tras la toma de la planta de tratamiento por parte de la comunidad campesina Súmac Pacha de Nuevo Lurin, quienes denunciaron a Sedapal por contaminar playa Arica con aguas servidas, la compañía de agua potable utilizará como recurso de emergencia la construcción de una especie de by-pass que dirija el desagüe de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales a una instalación similar, ubicada a tres kilómetros de distancia, en San Bartolo. Sin embargo, esta solución técnica tomaría 90 días en realizarse por que las aguas servidas seguirán siendo echadas al mar, puesto que si no se hace quedaría en la ciudad, entrando a las casas de los vecinos.
No obstante, Sedapal precisó que esta medida, y sobre todo la evacuación de aguas residuales a la playa Arica, puede evitarse si los pobladores de Súmac Pacha devuelven la Planta de Tratamiento antes del 7 de octubre, cuando se vence el plazo de recuperarla sin necesidad de mandato judicial.
La situación parece tornarse complicada, pues al contrario de dar su apoyo a Sedapal y pedir a los vecinos el retiro, el alcalde de Lurín, José Arakaki, informó recientemente que denunció a la empresa de saneamiento puesto que no se llegó a ningún acuerdo en la última reunión establecida por ambas partes. Tanto la comunidad de Súmac Pacha y Sedapal presentarán denuncias penales contra el saniamineto y delito ambiental.