
El pasado12 de junio, cuatro surfistas chinos, Jiarui Yang, Jingwei Wang, Moyu Huang y Wei Huang, probaron la primera aventura tecnológica de su país en el mundo de las olas.
La piscina de olas del centro de deportes extremos de Qingfeng se encuentra en Qingfeng, un condado del interior del noreste de la provincia de Henan.
Hace cinco meses, un video reveló una gigantesca laguna de olas hecha por el hombre que producía pequeñas ondulaciones de izquierda y derecha con capacidad de surf que se despegaron suavemente de la piscina.
Ahora, los chinos parecen querer demostrarle a la civilización occidental que están por delante de este juego y por encima de su competencia.

No se equivoquen: la piscina de olas de Qingfeng funciona, aunque se parecen increíblemente a la tecnología desarrollada por Kelly Slater Wave Co. y Wavegarden.
Los "probadores de calidad" chinos son ex miembros del equipo nacional de surf, ex campeones nacionales junior, entrenadores de surf y campeones de longboard.
Aunque la ola producida aún es pequeña (menos de un metro), demuestra que el concepto puede funcionar, y definitivamente obligará a los fabricantes de piscinas de olas estadounidenses, australianos y europeos a mejorar su juego.
La tecnología de navegación artificial de China puede no ser moderna, pero si ponen en práctica sus estrategias de precios competitivos, se convertirán en una fuerza a tener en cuenta.