
La situación en playa Arica de Lurín por la contaminación de sus aguas se salió de control, tanto así que el balneario tuvo que cercar casi siete kilómetros de su litoral con mayas y carteles gigantes advirtiendo la peligrosidad para sus visitantes.
Sin embargo ahora no todo son malas noticias para el balneario. Tras la búsqueda de una solución rápida, y sobre todo efectiva, se hizo el cumplimiento del acuerdo firmado el 03 de diciembre entre el alcalde José Arakaki y el gerente general de Sedapal.
El acuerdo consistió en la clausura del punto de descarga de aguas servidas en playa Arica, bajo la atenta supervisión de las autoridades competentes. Se habilitó una tubería de polietileno (de 2.700 metros de largo) para direccionar el contenido contaminante hacia la Planta de Tratamiento de San Bartolo. Trascendió que solamente se abrirá el conducto que desemboca en playa Arica en situaciones de estricta emergencia.
Esto solo es una medida temporal para frenar el daño ecológico que viene golpeando las aguas de playa Arica hasta recuperar la planta de tratamiento de Nuevo Lurin que ha sido desmantelada en protesta contra Sedapal.
Por el momento la playa continuará cercada y con los carteles de emergencia colocados hace una semana por el Municipio, todo queda en manos del trabajo de la naturaleza y la descontaminación natural que podría tardar, según el ANA (Autoridad Nacional del Agua) entre 3 a 4 meses.