
El papa Francisco pagó el alquiler de un año de una playa privada cerca de Roma para una organización benéfica que ayuda a las personas con discapacidad a disfrutar del mar y sus beneficios, entre sus terapias el surf.
A través de una entidad caritativa papal se hizo la donación que llegó a nombre del papa Francisco. La noticia se hizo conocer a través un comunicado en el que también manifestaban que el máximo pontífice envió bendiciones a todos los voluntarios y de manera especial a las personas con discapacidades y a sus familias.
La Madonnina es una playa para eliminar cualquier tipo de barrera arquitectónica y mental, al contar con todos los accesos y servicios para discapacitados, un equipo médico, así como con un grupo de voluntarios que se ocupan de la adecuada acogida a estas personas, entre ellos, personal procedente de la Federación Italiana de natación y surf Paralímpico.