
El niño prodigio brasileño derrotó a Wade Carmichael en la final celebrada en olas de cuatro a seis pies (1.2-1.8 metros). No hubo aéreos, pero sí muchos tubos.
Toledo puso al australiano en una situación de combo con una ola de 9.93 puntos casi perfecta y luego lo respaldó con un 7.17. Él era el surfista más en forma de todo el evento.

"Esto es Brasil. Esta es nuestra energía. Es un momento tan emotivo para mí. Volver a casa y tener este apoyo es increíble", dijo Toledo llorando tras concluir su serie.
Toledo rompió su tabla en los primeros minutos de la final, pero logró volver a entrar a su serie y encontrar las mejores olas.
"Salgo y trato de hacerlo lo mejor posible. Ayer me sentía un poco mal del estómago, pero aún así estaba listo para pelear por el título esta mañana", concluyó el brazuca que con el triunfo, escala 7 posiciones para colocarse en el segundo lugar del ranking y pisar de cerca al australiano Julian Wilson, que mantiene su liderato en el ranking tras llegar a semifinales, eliminado por el mismo Toledo.
