
“Viajar lento. Dejar tu teléfono. Conectarse al entorno. Sentir el viento, Probar la lluvia, acariciar el sol que escapa de las nubes. Ese era el plan”.
Esto es lo que cuenta el surfista vasco Kepa Acero sobre su último viaje a la remota Escocia, un spot que se caracteriza por su gélido clima pero que alberga olas que te pagan la jornada.
“Cabalgamos alrededor de 400kms y subimos algunas colinas grandes y sangrientas. No era el Tour de Francia, pero cuando llevas tus tablas y suministros y tu vida detrás de tí en un remolque, es doloroso. Observamos nuestro entorno y probamos la turba, nos sentimos más conscientes, cabalgamos alrededor de arañas que cruzan la carretera, observamos cómo las mariposas revoloteaban a nuestro lado y todo. Saludábamos incluso a las ovejas”, explica Kepa.
Por muy duro que sea su camino en esta nueva aventura, estamos seguros de que nuestro amigo y ejemplar trotamundos del surf, lo ha disfrutado como nunca.