
El paisaje en Huntington Beach ha cambiado luego que la policía desplegara cintas de plástico amarillas para bloquear el acceso a esta famosa playa estadounidense, que estuvo abierta durante mucho tiempo a pesar de las disposiciones de confinamiento contra el coronavirus, según trascendió el último fin de semana.
¿Tiene el estado la autoridad para cerrar playas? Esa es la pregunta que hacen las ciudades de Huntington Beach y Dana Point, y están tomando medidas legales para que un juez decida.
Funcionarios de Huntington Beach en una reunión de emergencia el jueves por la noche decidieron demandar al estado de California por quitarles el acceso a las playas a lo que es conocido como “Surf City”.
Después de una reprimenda por sus grandes multitudes de playa, el gobernador Gavin Newsom emitió una directiva específica para el Condado de Orange, ordenándoles cerrar su costa el viernes por la mañana.
La mayoría de las playas del estado permanecieron cerradas durante semanas, como las de Los Ángeles o Malibú, pero la decisión de cerrar Huntington Beach fue particularmente resistida. Ante el anuncio, cientos de personas reclamaron la reapertura de la playa.
Nadie en dicha playa porta mascarilla, cuyo uso en California no es obligatorio fuera de las tiendas. En otras zonas del estado -como Los Ángeles o San Francisco- sí es frecuente ver a la gente con tapabocas.
La última protesta fue abandonada por la mayoría de quienes habían bajado a la playa en Huntington Beach, luego de que la policía les amenazara con multarles. Según el último informe de salud disponible, difundido este sábado, en el condado de Orange se han registrado 2.636 casos de COVID-19 y 52 muertes.