
Todo lo que parecía ser una aventura deportiva apasionante, se transformó en un momento de angustia para el surfista adaptado, Nicolás Gallegos. El argentino se encuentra desde hace dos meses varado en Punta Hermosa junto a su novia, debido al Covid-19, y recientemente le impidieron viajar de regreso debido a su discapacidad, ya que se moviliza en su silla de ruedas.
“Estoy varado en Perú. Al principio recalé en Punta Hermosa. Me hicieron volver a Lima que es un caldo de cultivo de coronavirus y allí dijeron que iban a repatriarme”, contó Gallegos a medios de su país enterados de la situación.
“Estamos en Lima hace una semana, ahora prácticamente sin recursos, y permanecemos cerca de la Embajada argentina esperando novedades para no estar tan expuestos. El personal médico ni siquiera sabía que era una persona parapléjica y el capitán del avión no quiso hablar conmigo”, sostuvo.
El argentino debía haber viajado hacia su país el pasado 15 de mayo a bordo de un avión Hércules, que salió de la fuerza Aérea peruana pero sin él y su esposa. Y eso debido a que se le negó subir por su condición de discapacidad, según recomendaciones del médico del Ejercito Argentino.

Local de Miramar, ciudad costera al sudeste de Buenos Aires, es uno de los referentes de la especialidad y continuamente representa a Argentina en diferentes competencias internacionales de Sudamérica y Estados Unidos. Actualmente, tras su participación en el Mundial de California (ISA), ocupa el quinto puesto del ranking mundial en la modalidad "Prone 1".
A Nicolás Gallegos, hay una situación que lo entristece más allá del coronavirus: ser un representante de su país al que no le dieron respuestas. “Viajo por todos lados representando a Argentina, haciendo un enorme esfuerzo con mis recursos y hoy me siento abandonado porque no puedo regresar a mi casa. En aviones de este estilo no me van a subir, así que acá no me voy a quedar. Volveré a Arica, más al sur, donde permaneceremos más seguros en la casa de un amigo”, expresó".