
A todos nos gusta ir a la playa en verano y encontrar la arena sin basura, no tener que apartar cosas flotantes cuando entramos en el agua, y agradecemos que esta no tenga un color dudoso. Pero esto que vemos es sólo un reflejo de la salud de nuestros mares. Todos nos quejamos de lo sucia que es “la gente”, pero ¿No somos todos parte de la gente?
Cuidar de nuestro entorno es tarea de todos, es algo que debería estar implícito en nuestra educación desde pequeños, algo que debería formar parte de nuestra conciencia, como lo hace a diario Cesar García Rodríguez, un noble anciano que limpia las playas de Paracas de forma voluntaria y gratuita, por la que se ha ganado el sobrenombre de “El Guardián de la Reserva”
A pesar de sus avanzados 82 años, este ejemplar hombre siempre se da un tiempo para hacer el aseo de Laguna Grande, su playa, donde ha vivido gran parte de su vida. Desde que el sol se asoma en el horizonte, Cesar comienza con el recojo de botellas de plástico y otros tipos de basura que la gente siempre abandona en la playa. Es un aplicado maestro y como todo educador, sueña con una sociedad peruana comprometida con el cuidado del medio ambiente.
Conoce más de la vida de este ilustre octogenario, un héroe anónimo que debemos reconocer: