La acción empieza con el surfista profesional portugués Alex Botelho remando una ola gigante en Nazaré (Portugal), durante el mayor swell de la temporada, a mediados de febrero.
Tras sufrir un wipeout, su compañero Hugo Vau -en jet ski- acude a recogerlo y sacarlo de la zona donde rompen las olas. Al conseguirlo, van a por su tabla de surf y entonces es cuando todo se complica y empieza a salir mal una cosa tras la otra.