
La Autoridad Portuaria Nacional (APN) anunció que planea contruir un terminal portuario especial para cruceros en la bahía de Miraflores con la finalidad de alentar el turismo en el país, obra que estaría concluida en 2021. El costo estimado de inversión para el proyecto es de US$ 43.8 millones.
Según información de diversas diarios de Lima el terminal portuario está en su etapa inicial y se espera que para el 2018 y 2019 se encuentre en fase definitiva con toda la documentación lista, a fin de que en 2021 ya se encuentre construido.
Lo que hay que saber es que el terminal estará ubicado en la Bahía de Miraflores, a la altura de la bajada del Cuartel San Martín. Se espera que sea un ‘Home Port’: puerto de inicio y/o final de itinerario de un crucero.
Respecto a su infraestructura, el puerto tendrá un puente de acceso, 2 muelles, un edificio para la terminal, facilidades de embarque y estacionamiento de buses. En cuanto a la capacidad, se proyecta que la recepción promedio de turistas por crucero será de 1,300 personas, mientras que el barco de diseño previsto corresponde a las siguientes características: eslora 294 m., manga 32 m., calado 8.0 m., cubiertas 12 y capacidad para 2,000 pasajeros.
Para el Ministerio de Comercio Exterior (Mincetur), este terminal portuario especial para cruceros aportará a la economía y contribuirá con los esfuerzos para lograr la meta de duplicar el número de turistas extranjeros que llegarán al Perú al 2021.Sin embargo la noticia no cae bien para los vecinos de Miraflores quienes advierten que la mega obra no es viable.
A inicios de este año el electo alcalde de Lima, Jorge Muñoz, rechazó totalmente el proyecto indicando que no era compatible con el plan maestro de la Costa Verde además de privar a los ciudadanos de esa parte de la playa. La posible afectación del medio ambiente también es un asunto que se discute. Jorge Arbulú, integrante de Cómo Están las Olas, grupo que reúne a tablistas de la Costa Verde, señaló en declaraciones a medio locales que "un terminal de esas dimensiones requeriría de cortaolas y afectará el ciclo del arenado y desarenado de las playas”.
Los oceanógrafos también han dado su punto de vista ante este tema, indicando que el terminal erosionará la línea de costa, lo cual puede ser mitigado con alimentación de arena a la que se suma la alteración del curso de las olas. Un reclamo que también ha pasado a ser de los tablistas.