
En el surfing peruano, hablar de olas perfectas o tubos de salón es sin discusión alguna hablar de nuestro bendecido litoral norteño. Máncora, Los Órganos, Baterias, El Hueco y Cabo Blanco; la lista es extensa, y es que como dicen algunos surfers del mundo: “Perú es el paraíso de las izquierdas”.
Y así como lograr correr las olas del norte es un logro que genera el mayor de los placeres, fotografiar y grabarlas también es parte de la magia. Sino preguntémosle al tablista y fotógrafo lobiteño Henry Espinoza, que en más de una ocasión ha congelado a estas maravillosas masas cilíndricas en movimiento en sus artísticas imágenes. Además de disfrutar de las increíbles condiciones donde también la detona.
Quizá algunos aún no lo saben, pero Henry Espinoza fue seducido por la fotografía no mucho después que aprendió a correr olas. Contagiado por los turistas que llegaban a Lobitos con sus cámaras, Henry decidió introducirse más a este mundo de los obturadores y diafragmas, hasta que con 16 años, una cámara que le obsequió un amigo extranjero, le abrió las puertas para seguir remando por sus sueños. Te dejamos con algunas imágenes del hogar de Henry y las olas que han convivido con él, además de su excelente trabajo de enseñar a los suyos todo lo que ha aprendido en el camino.