Tras conocerse la definitiva clausura de una de las playas más concurridas en el distrito de Lurín por la Municipalidad del lugar, el ANA (Autoridad Nacional del Agua) y Digesa (Dirección de Salud Ambiental), más de 40 carteles gigantes han sido colocados a lo largo de los 2 kilómetros del litoral indicando en letras mayúsculas la palabra “INSALUBRE”. La lucha por descontaminarla sigue siendo un dilema, y es que aún tanto Sedapal como la comunidad de Súmac Pacha de Lurín no llegan a un acuerdo definitivo para frenar las vertientes de aguas servidas hacia el balneario. Ambos se acusan de ser los culpables. Sedapal explicó que el desagüe se empezó a echar al mar porque la asociación Súmac Pacha tomó las instalaciones de la planta de tratamiento de Nueva Lurín A raíz de este terrible daño ecológico, la Municipalidad de Lurín y Sedapal han acordado habilitar una tubería para desviar el desagüe hacia la planta de tratamiento de San Bartolo. La estructura, denominada línea de impulsión de desagüe, unirá la cámara intermedia de la planta de tratamiento de Nueva Lurín con su similar de San Bartolo. Según Sedapal, esta es una medida temporal hasta que se pueda recuperar la planta.