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Ocurrió hace 40 años: Ases mundiales de la tabla hawaiana llegan a Lima
Sucedió el: 31/12/1969
Publicado el: 03/02/2004

Un día como hoy, hace exactamente cuarenta años, el diario La Crónica incluyó entre sus páginas el siguiente reportaje que narra con lujo de detalles la emoción con que se vivía en el país el crecimiento deportivo de la tabla hawaiana. Este documento es una prueba palpable de la atención que entonces prestaba el periodismo peruano al surfing, a diferencia de la prensa deportiva actual que se centra casi exclusivamente en el futbol. Por lo demás, la breve crónica ilustra a la perfección la esencia de nuestro amado deporte y menciona a los más destacados tablistas peruanos de entonces, y especialmente a los tablistas extranjeros que llegaron de visita con un año de anticipación para conocer las playas peruanas en las que se realizaría el Primer Campeonato Mundial de Tabla.

CABALGANDO SOBRE LAS ESPUMAS

Quienes suponen que colocarse arriba de una tabla hawaiana es un agradable entretenimiento que todos pueden practicar, están en un error. No se trata, como muchos creen de dejarse arrastrar por una ola en lo que conocemos generalmente como “correr olas”.

Practicar Tabla Hawaiana es un deporte que implica riesgos y que requiere una elevada dosis de valor. Quien no tenga entereza para enfrentarse a inquietantes olas de 5, 6 y 7 metros de altura, tendrá que abstenerse del incentivo de internarse en el mar en busca d aventuras y emociones, sin más elemento de flotación que una tabla hawaiana.

Pero todo no está librado al valor y a las condiciones de resistencia que como nadadores deben poseer los tablistas. Se requiere de una destreza y un estado atlético sobresalientes; de un perfecto sentido del equilibrio y una técnica que solamente se adquieren a través de un continuo proceso de entrenamiento.

La técnica y la habilidad en la tabla hawaiana sólo se pueden apreciar a través de las competencias de Olas Grandes. Correr la ola sobre su lomo más alto descender para luego sesgar la salida sobre la izquierda o derecha, sorteando las dificultades que esto representa según la altura de las olas y el lugar en que se toman, diferencia al buen tablista del que no lo es. Para realizar esta operación que aparentemente es simple y sin complicaciones, se necesita poseer condiciones excepcionales de precisión, serenidad y destreza para dirigir la tabla con la presión de los pies que hacen la vez de un timón.

No todos los mares ofrecen el escenario adecuado, ya que se requieren olas grandes y aparentes. Nuestro dilatado litoral ofrece hermosos escenarios en Pasamayo, Waikiki, Punta Hermosa, Cerro Azul y frente al Club Regatas Lima. El núcleo de nuestros mejores especialistas está representado por los clubes Waikiki, Pacífico Sur y Makaha.

De aquí saldrán los tablistas que nos representarán en el Primer Campeonato Mundial cuya sede ha sido otorgada al Perú al quedar oficialmente integrada la Federación Internacional de Tabla Hawaiana.

Las olas de Kon Tiki o de Punta Rocas serán el escenario de este magno certamen mundial al que asistirán más de 40 famosos especialistas de Hawai, California, Australia, Francia y Sudáfrica, los centros más importantes de este apasionante y difícil deporte. Figuras notables como George Downing, de Hawai; Mike Doyle, Mickey Muños, John Severson y Joey Cabell, de California (éste último fue el campeón internacional del torneo realizado en Makaha, Hawai, en 1963); “Midget” Farrelly y Nat Young, de Australia y los campeones de Francia y Sudáfrica vendrán a competir con los créditos peruanos entre los cuales figuran Héctor Velarde, Felipe Pomar, Rafael Navarro, Francisco Arambrú, Joaquín Miro Quesada y Miguel Plaza.

El Primer Campeonato de Tabla Hawaiana será, a no dudar, uno de los más importantes acontecimientos de este deporte en 1965. Durante la última semana y el fin de semana anterior se realizó en Lima una competencia de tabla hawaiana que alcanzó marcado éxito. Las playas de Miraflores y las de Conchán se vieron pobladas de ases del peligroso deporte de categoría mundial.

Los clubes Waikiki y Kon Tiki fueron los escenarios donde se realizaron las pruebas de habilidad y velocidad sobre las planchas de fiber glass que sirven de arma para que los intrépidos deportistas dominen el oleaje marino y realicen evoluciones realmente admirables. Junto a nombres de dimensión mundial, el Perú tuvo a representantes de la categoría de Héctor Velarde, Felipe Pomar, Joaquín Miro Quesada, Pancho Aramburu y otros. Una vez más quedó establecida la calidad de los cultores peruanos del exótico deporte marino.